Ciudadanía, colectivos y distintos sectores se unen para analizar la vida en una ciudad Patrimonio Mundial y ayudar a diseñar el primer Plan de Gestión de La Laguna
La primera fase de participación ofrece coincidencias en movilidad, desarrollo e identidad y abre un proceso clave para garantizar una ciudad que se adapte a nuevos retos y defienda su valor universal excepcional
La Laguna ha finalizado la primera fase de participación ciudadana de su futuro Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial, etapa inicial de un amplio programa participativo y que ha servido para identificar las necesidades de la ciudad histórica desde el punto de vista de quienes residen, trabajan e intervienen en ella. Con distintas sesiones y recorridos por el casco, estos encuentros de escucha y diagnóstico han permitido integrar el conocimiento de vecinos y vecinas, entidades y operadores clave, aportando una base sólida para orientar el trabajo técnico y en la que se han registrado coincidencias significativas en cuestiones como la movilidad, el desarrollo económico o la identidad, una información que se analizará con los equipos redactores y que será devuelta a la ciudadanía en los próximos meses, antes de iniciar la siguiente fase del proceso.
La Laguna avanza así en la elaboración de su primer “Plan de Gestión del sitio Patrimonio Mundial San Cristóbal de La Laguna, zona de amortiguamiento y entorno”, un instrumento estratégico que complementará al Plan Especial de Protección (PEP) y que guiará, durante la próxima década, la planificación y desarrollo sostenible del único conjunto urbano canario incluido en la lista de la UNESCO. Todo ello, a través de la redacción de cuatro planes específicos y coordinados: estratégico y operativo, movilidad y diseño de espacios libres, iluminación, así como participación y comunicación.
El concejal de Ordenación del Territorio y Patrimonio Cultural, Adolfo Cordobés, destaca que “esta primera fase de participación ha sido esencial para escuchar, de manera libre, directa y plural, cómo se vive la ciudad y qué necesita para seguir siendo un lugar vivo, activo y con identidad propia. El diagnóstico ciudadano es fundamental para construir un Plan de Gestión que responda a la realidad del municipio y que incorpore la experiencia de quienes conocen el casco mejor que nadie”.
El edil destaca que “el Plan de Gestión supondrá un cambio profundo en la manera de entender y gestionar nuestro patrimonio, porque incorporará la experiencia cotidiana de quienes viven, trabajan o estudian en la ciudad, y porque concibe el patrimonio como un sistema vivo que debe adaptarse a los desafíos contemporáneos”. Cordobés añade que “esta es solo la primera etapa de un camino largo y compartido. La ciudadanía será parte esencial en la redacción del Plan y de cada uno de sus lotes, y seguiremos ampliando, mejorando y diversificando los espacios de participación, con la esperanza de que más personas se sumen voluntariamente y puedan aportar su visión”.
Este documento permitirá abordar, de manera integral, los factores que determinan la experiencia urbana y la conservación del patrimonio, y será clave para afrontar retos como el riesgo de pérdida de identidad, la movilidad en entornos patrimoniales, los cambios socioeconómicos o la habitabilidad del espacio público, integrando criterios de sostenibilidad, accesibilidad y cohesión social. La visión contemporánea de la UNESCO, que concibe el patrimonio como un ecosistema vivo donde arquitectura, comunidad, identidad, economía local y paisaje urbano forman un todo inseparable, será el marco conceptual que guíe el trabajo de los próximos años.
Y para avanzar en estos objetivos, el exconvento de Santo Domingo ha acogido, recientemente, varias sesiones abiertas a vecinos y vecinas, asociaciones, entidades culturales, representantes de distintos sectores, profesionales vinculados a la actividad diaria del casco e instituciones públicas que prestan servicios esenciales. Esta diversidad de perfiles ha permitido recoger miradas complementarias sobre cómo se vive, se usa y se experimenta la ciudad histórica, combinando la perspectiva cotidiana de quienes residen en ella con la visión técnica y operativa de quienes trabajan en su mantenimiento, dinamización y gestión.
Aspectos más valorados
Las aportaciones recogen experiencias personales, preocupaciones compartidas, necesidades detectadas por vecinos y colectivos organizados, así como observaciones de agentes que conocen el casco desde distintos ámbitos como la cultura, la actividad económica o la prestación de servicios públicos. Entre los aspectos más abordados, se incluyen los conflictos entre la movilidad peatonal y el tráfico motorizado, la situación del comercio local ante los cambios en los hábitos de consumo y la necesidad de garantizar que la ciudad histórica siga siendo funcional y habitable en un contexto de creciente actividad turística. Este diagnóstico, repetido de forma consistente en las sesiones y recorridos, ofrece una base sólida para orientar el trabajo técnico que continuará en los próximos meses.
Esta combinación de voces permitirá construir una imagen precisa y equilibrada de la realidad del sitio Patrimonio Mundial, imprescindible para orientar las siguientes fases de redacción y asegurar que las propuestas respondan a la complejidad y diversidad de la vida en la ciudad histórica.
Un requisito de la UNESCO que complementará al PEP
El Plan de Gestión es un instrumento exigido por la UNESCO para garantizar la conservación efectiva de los bienes declarados Patrimonio Mundial. En el caso de La Laguna, permitirá coordinar aspectos tan diversos como la movilidad, la iluminación, el uso del espacio público, la protección del patrimonio, la actividad económica o la relación entre residentes y visitantes. Su objetivo es asegurar que la Ciudad Histórica siga siendo un lugar vivo, equilibrado y sostenible, capaz de anticipar los retos presentes y futuros, a la vez que protege su valor universal excepcional.
La Oficina de Gestión Integral de la Ciudad Histórica (OGICH), integrada en la Gerencia de Urbanismo de La Laguna y coordinadora de esta actuación, iniciará próximamente la preparación de la Fase 2 de propuestas e intervenciones piloto, en la que se presentarán alternativas concretas y se abrirán nuevos espacios de participación. Esta etapa incluirá sesiones adicionales orientadas a contrastar alternativas, priorizar medidas y avanzar hacia un modelo de gestión compartida.
Previamente, realizará una devolución pública de los resultados de la fase 1, explicando cómo se han integrado las aportaciones ciudadanas y de qué manera influirán en el diseño de las propuestas.
Con este avance, La Laguna reafirma su compromiso con un modelo de gestión que concibe el casco histórico como un espacio vivo, dinámico y en constante evolución. En este sentido, el Plan de Gestión constituye una oportunidad estratégica para abordar los retos de las ciudades Patrimonio de la Humanidad, como el cambio climático, la movilidad en entornos sensibles o la pérdida de identidad. Todo ello, a través de un proceso innovador, riguroso y abierto, que situará al municipio en línea con las mejores prácticas internacionales en gestión del patrimonio mundial.