El alcalde trasladará al embajador de Ucrania la voluntad de hermanamiento entre La Laguna y Leópolis
Luis Yeray Gutiérrez se reúne este martes en Madrid con Serhii Pohoreltsev, a quien entregará una copia de la moción institucional ratificada por el pleno de la Corporación
El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, visitará este martes la Embajada de Ucrania en España, en Madrid, donde será recibido por el embajador, Serhii Pohoreltsev, con el objetivo de trasladarle personalmente la voluntad de hermanamiento con la ciudad ucraniana de Lviv (Leópolis en castellano), aprobado por el último pleno de la Corporación.
El alcalde tiene previsto expresarle al embajador los argumentos que motivan esta voluntad de hermanamiento, y entregarle una copia de la moción institucional ratificada de forma unánime por el pleno, donde se especifica que, más allá del carácter institucional y simbólico de estrechar lazos entre dos ciudades declaradas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, el acto conlleva un compromiso de cooperación humanitaria y de intercambio cultural. Luis Yeray Gutiérrez también tiene intención de trasladar al embajador de Ucrania la solidaridad de la sociedad tinerfeña con un país que sufre desde hace más de un año la invasión rusa.
La voluntad de hermanamiento ha sido ya aceptada por el alcalde de Leópolis, Andriy Sadovyy, quien en una carta a Luis Yeray Gutiérrez agradeció la iniciativa, expresando que “el fortalecimiento de los lazos culturales y humanitarios nos permitirá aunar nuestros esfuerzos para apoyar a los afectados por la guerra y contribuir juntos al desarrollo de la democracia y cooperación en Europa y el mundo”. Ahora el Ayuntamiento de Leópolis deberá aprobar a su vez el hermanamiento con La Laguna.
De acuerdo con el Reglamento de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de La Laguna, “tanto la propuesta de hermanamiento como la aceptación requerirán de acuerdo plenario” y una vez aprobada, “y en consonancia con el acuerdo plenario de la otra Corporación”, se señalará el lugar y la fecha “para la celebración del acto solemne de firma del hermanamiento, procurando que se celebren dos ceremonias consecutivas en ambas sedes”.
Tal y como recoge la moción aprobada por el pleno de La Laguna, el objeto de este hermanamiento es establecer una relación de cooperación y crear los mecanismos necesarios para su aplicación. En este sentido, se identifican proyectos específicos como prioritarios a corto plazo, como ayuda humanitaria de medicinas y material de laboratorio; ayuda directa para personas con intolerancias alimentarias; material escolar; apoyo al mundo de la cultura en Leópolis.
Como ciudades hermanas, La Laguna y Leópolis cooperarán en sus respectivos ámbitos de competencia, especialmente en áreas como juventud y educación, con programas de formación, transferencia del conocimiento e intercambio; emprendimiento en el sector del patrimonio cultural; y gestión inteligente del patrimonio.
Para promover esas actuaciones se constituirá una unidad de gestión del hermanamiento, apoyada por un comité de asesoramiento técnico. Ambas ciudades se comprometen a elaborar un plan de acción conjunto anual que contemple propuestas de proyectos y actividades a realizar.
Fundada en la primera mitad del siglo XIII, Leópolis es la más importante ciudad del oeste de Ucrania y centro histórico de la región de Galitzia. Sexta ciudad más poblada del país, con 717.510 habitantes, es uno de los centros turísticos, culturales y educativos más importantes del país. El casco antiguo de Leópolis se incluyó en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 1998. En su inscripción se destaca la combinación perfecta de tradiciones arquitectónicas y artísticas de Europa central y oriental con influencias italianas, polacas, austríacas y germanas. La importancia de la arquitectura de Leópolis se evidencia por el hecho de que más del cincuenta por ciento de los monumentos de Ucrania están en esta ciudad.
“Además de su relevante patrimonio histórico, ambas comunidades urbanas comparten también su compromiso con un elemento esencial que identifica a la ‘Ciudad Cultural’, que considera a las personas como las principales y auténticas protagonistas de la vida de la ciudad, que han de estar ubicadas en el centro de un proceso contante de mejora de su calidad de vida con la ayuda de políticas de participación”, se refleja en la moción, que hace hincapié en que “la colaboración entre ambas ciudades puede verse ampliada a muchos campos, como son las relaciones sociales, la ayuda humanitaria, apoyo a la infancia, juventud y educación o la exploración de nuevas vías en el Patrimonio Cultural”.