La Laguna celebra con sencillez una solemnidad del Cristo marcada por las medidas de seguridad

Luis Yeray Gutiérrez califica la jornada como “uno de los días más importantes de la ciudad, que vive unas fiestas muy emotivas y adaptadas a los protocolos sanitarios”

La ciudad de La Laguna ha vivido este lunes una festividad del Cristo marcada por las medidas de seguridad a causa del covid-19. Los actos celebrados en el Real Santuario del Cristo se han desarrollado con sencillez pero con la solemnidad que requiere la principal cita del calendario festivo lagunero. El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, calificó la jornada como “uno de los días más importantes de la ciudad, que vive unas fiestas muy emotivas y adaptadas a los protocolos sanitarios” y animó a la ciudadanía a mirar el futuro de manera positiva. “Juntos y unidos podemos salir adelante”, indicó el regidor municipal, quien aseguró que desde el Consistorio “vamos a trabajar desde ya para tener el próximo año las fiestas que merece La Laguna”. 

El representante de la Casa Real en el día de hoy fue el presidente del Parlamento de Canarias, Gustavo Matos, quien aseguró que “como lagunero, es un honor y un privilegio poder representar en un día como hoy al jefe del Estado” y tuvo palabras de recuerdo para las personas que han perdido la vida como consecuencia de la pandemia y para sus familias. “Espero que pronto podamos tener un remedio médico que poco a poco nos devuelva a la normalidad de las relaciones personales. Mientras tanto toca ser responsables, cumplir con las normas e intentar convivir lo mejor que se pueda en estas circunstancias”, señaló.

Tras la recepción al representante de la Casa Real, tuvo lugar una eucaristía en el Real Santuario oficiada por el obispo de la diócesis, Bernardo Álvarez, al término de la cual se lanzaron salvas conmemorativas. El acto contó con representantes de la Delegación del Gobierno, del Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife, con su presidente, Pedro Martín, al frente, y miembros de la corporación municipal, así como del estamento militar.

El esclavo mayor de la Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna, Francisco Doblas González de Aledo, aseguró por su parte que “dentro de la tristeza y de las restricciones, que han supuesto que no haya podido venir la mayoría del pueblo de La Laguna, de Tenerife y de Canarias, en general, también nos sentimos alegres por haberlo podido celebrar” y agradeció “a todos los medios de comunicación y al Ayuntamiento por ayudarnos a difundir esta celebración para que llegara a todo el Archipiélago”.