La Laguna consolida ‘Arráyate un Millo’ como puente entre generaciones y tradiciones
Más de 450 estudiantes participaron en la segunda edición de este proyecto educativo y social centrado en la recuperación y divulgación del envite canario
La Laguna celebró la gran final de ‘Arráyate un Millo II’, un proyecto impulsado por la concejalía de Educación y Juventud y organizado por la Comisión de Envite de La Laguna, bajo el paraguas de la FAV Aguere, que ha vuelto a acercar a cientos de jóvenes del municipio a uno de los juegos de cartas más tradicionales y representativos de Canarias.
La final del torneo se disputó en el pabellón Juan Ríos Tejera después de varias semanas de trabajo y formación en los centros educativos participantes. En esta edición, alrededor de 450 alumnos y alumnas tomaron parte en la iniciativa, desarrollada en nueve centros del municipio IES Canarias, IES Pérez Minik, IES Valle Guerra, IES Viera y Clavijo, IES San Benito, IES Antonio González, IES Padre Anchieta, IES Laboral y CEPA Nordeste.
El concejal de Educación y Juventud, Sergio Eiroa, destacó que “este proyecto demuestra que las tradiciones también pueden convertirse en herramientas educativas muy potentes para conectar con las nuevas generaciones”. El edil añadió que “‘Arráyate un Millo’ permite trabajar valores y capacidades fundamentales como la toma de decisiones, el trabajo en equipo, la estrategia o la comunicación, al mismo tiempo que acercamos al alumnado a una parte importante de nuestra identidad”.
Por su parte, el concejal de Participación Ciudadana, Fran Hernández, puso en valor el carácter social y comunitario de la iniciativa, subrayando que “este proyecto ha permitido unir generaciones alrededor de una mesa, recuperando no solo las reglas del envite, sino también todo lo que representa como espacio de convivencia y transmisión oral”. Hernández señaló además que “muchas personas mayores han compartido con los jóvenes expresiones, señas y formas tradicionales de jugar que forman parte de nuestra memoria colectiva”.
El concejal de Deportes, Badel Albelo, agradeció también la implicación de todos los colectivos y centros participantes y destacó la importancia de abrir los espacios deportivos municipales a iniciativas de carácter social y educativo. “El Juan Ríos Tejera acogió una final que fue mucho más que una competición, porque aquí se vivió compañerismo, convivencia y participación entre jóvenes de distintos centros del municipio”, explicó.
En la fase final participaron equipos de los IES Pérez Minik, San Benito, Viera y Clavijo, Padre Anchieta, Valle de Guerra y Tejina. El equipo “Los Gonguitos”, del IES Pérez Minik, se proclamó campeón del torneo, mientras que “Los Millitos Chicos”, del IES San Benito, obtuvo la segunda posición. El tercer puesto fue para “Las Flopis”, del IES Valle Guerra. La jornada se desarrolló en un ambiente marcado por la convivencia, el compañerismo y el respeto entre todos los participantes.
El proyecto ‘Arráyate un Millo II’ comenzó el pasado mes de abril y ha combinado sesiones divulgativas sobre la historia y el valor del envite canario con clases prácticas impartidas por monitores especializados. Durante las distintas jornadas, el alumnado ha aprendido aspectos vinculados al funcionamiento del juego, las señas tradicionales, el lenguaje no verbal, las estrategias de equipo y expresiones propias del envite como “arrastrar”, “ir mordido”, “caña” o “ir ciego”.
La iniciativa se desarrolla además en un contexto especialmente significativo para este juego tradicional, después de que la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias iniciara recientemente el expediente para su declaración como Bien de Interés Cultural. El objetivo del proyecto pasa por contribuir a preservar y transmitir esta tradición ante los cambios en los hábitos sociales y el progresivo descenso de su práctica entre las nuevas generaciones.
Con esta segunda edición, La Laguna continúa reforzando un proyecto que combina educación, participación y tradición popular, utilizando el envite como herramienta para fomentar el aprendizaje colectivo, el intercambio generacional y el arraigo a las señas de identidad canarias.