La Laguna invita a conocer la riqueza de sus fondos documentales en el Día Internacional de los Archivos

Oficina de restauración del archivo con los concejales y alcalde
Oficina de restauración del archivo, con el personal, los concejales y alcalde

El Archivo Municipal de La Laguna, el más importante que hay en Canarias desde el punto de vista de la archivística civil, celebra el Día Internacional de los Archivos con el reto de recuperar sus actividades de divulgación entre escolares y la difusión de su riqueza documental. Coincidiendo con esta jornada, el alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, ha visitado este miércoles las instalaciones del Archivo en el antiguo colegio de las Dominicas, acompañado por el concejal de Presidencia, Josimar Hernández, la concejala de Planificación e Innovación, Cristina Ledesma, y el archivero Luis González Duque.

Luis Yeray Gutiérrez ha señalado que “contamos con un patrimonio documental ciertamente excepcional que debemos proteger y conservar. El trabajo que está haciendo el equipo del Archivo Municipal de La Laguna es clave para garantizar la conservación de nuestra memoria histórica”. El alcalde reconoce la importancia de “seguir potenciando el conocimiento de nuestros fondos documentales, tanto por parte de investigadores y personas particulares, como entre las nuevas generaciones”. 

Por su parte, Josimar Hernández, de quien depende la gestión del Archivo, señala que en estos momentos “se está a la espera de poder recuperar la actividad divulgativa anterior a la pandemia, cuando contábamos con visitas escolares cada semana”. El concejal asegura que entre las prioridades a corto plazo figuran seguir mejorando los sistemas de seguridad que garanticen la integridad del archivo, que ya cuenta con detectores de humo en todas sus salas y con una cámara acorazada que alberga el fondo del antiguo Cabildo.

Según explica Luis González Duque, pese a su titularidad municipal, el Archivo de La Laguna tiene propiamente una categoría insular, debido a la condición de capital de la isla que detentó la ciudad durante cuatro siglos. El Archivo alberga, por tanto, documentación histórica de ámbito insular desde la misma época de finalización de la conquista en 1496.

Se trata del archivo más importante en Canarias, gracias a la exclusividad de su información, ya que los archivos históricos de las islas de realengo (Gran Canaria y La Palma) se perdieron en parte debido al fuego y saqueos piráticos, mientras que el de La Laguna se conserva completo. Destaca además por su alto grado de conservación y por contar con un Centro de Restauración de Papel propio, algo excepcional en las administraciones municipales.

Entre sus fondos más emblemáticos figuran el pergamino firmado por la reina Juana I de Castilla, ‘La Loca’, con el escudo de armas de la ciudad de La Laguna y a su vez de la isla de Tenerife, en gran formato; o los libros de repartimientos de tierras de Alonso Fernández de Lugo, con más de 500 años de antigüedad, que aportan información de valor extraordinario sobre el proceso fundacional de la isla: producciones agrarias, industria, navegación, comercio…

También se encuentra en sus instalaciones la colección íntegra de Actas del Cabildo, desde su constitución, siendo este uno de los libros más emblemáticos que puede tener una institución. De hecho, muy pocos archivos en España (y ninguno en Canarias) pueden vanagloriarse de custodiar todas sus actas.

El Archivo Municipal custodia otros fondos documentales de enorme valor, como el fondo Ossuna (que contiene el registro de bienes de Amaro Pargo) o el fondo de la Casa Montañés. A partir de 1837, con la creación de los modernos ayuntamientos, el Archivo pasó a centrarse en la documentación propiamente de La Laguna, junto con el archivo administrativo del Ayuntamiento, que reúne más de 60.000 unidades de instalación (las populares cajas de archivo).

Sus servicios se prestan a la propia administración local, aportando rapidez en la búsqueda de documentación; a la ciudadanía, facilitando información sobre asuntos particulares que les afecten directamente; y a los investigadores, ofreciendo facilidades de consulta y reproducción documental y elaborando instrumentos de descripción que agilicen su trabajo.

Entre los retos a largo plazo, figuran la continuación del proceso de digitalización hasta completar el archivo histórico (si bien los principales fondos antiguos ya han sido procesados) y contar con un espacio moderno y funcional, que pueda albergar el archivo histórico y administrativo, el taller de restauración de papel, aulas pedagógicas, salas de exposiciones, etc…